Templo de San Miguel

El Templo de San Miguel Arcángel

A principios del siglo XVIII la ciudad de Durango empezó a experimentar un proceso de gradual crecimiento, luego de haber transcurrido una época muy difícil, en la que prácticamente se despobló la ciudad.

Al inicio de esa centuria, se iniciarón importantes obras que contribuyeron a la reactivación de la economía y el desarrollo de la población, se realizaron importantes mejoras en la Catedral, y en el Colegio de la Compañía, se reedificó el Convento de San Antonio y se renovó el Hospital de San Cosme y San Damián, y se iniciaron nuevas construcciones que demandaba la paulatinamente creciente población, entre ellas se dio inicio a la construcción del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe  y una nueva ermita que se dedicó a San Miguel Arcángel.

UN TRÁGICO PRINCIPIO

Prácticamente todas estas obras se iniciaron bajo al administración de obispo Pedro Tapiz, quien tomó posesión de su cargo en febrero de 1713, gobernando la diócesis de Durango hasta abril de 1722, fecha en que falleció.

El templo de San Miguel, inició su construcción en la segunda década del siglo XVIII, y como otras edificaciones de esta característica, tardaron varios años en ponerse en servicio. Ubicado en uno de los barrios mas populares de la ciudad, ayudaba a atender las necesidades de los habitantes del barrio del Escorial.

La capilla fue erigida a expensas de Miguel Espinosa, secular benefactor que costeo la edificación de la primitiva capilla. La construcción se realizó sin una adecuada dirección técnica, de tal forma que su fábrica se convirtió en un desastre de lamentables consecuencias.

De acuerdo a un legajo existente en el Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional de México, citado por Saravia, la primera capilla era extremadamente reducida y las deficiencias en la construcción propiciaron que esta se derrumbara por completo, sepultando entre sus escombros al propio benefactor.

UNA CAPILLA MODESTA

Casi inmediatamente se comenzó de nuevo la reconstrucción del templo, la cual estuvo a cargo del sacerdote Miguel de Urbina, quien con pocos conocimientos de arquitectura, pero con un gran empeño, logró importantes avances en la construcción que aunque modesta, llevó a termino la obra.

La obra de esta nueva capilla fue concluida durante el gobierno eclesiástico del obispo Benito Crespo y Monroy, por lo que hacia 1734 debió de haber estado culminada la obra.

Preocupado el señor obispo por la baja calidad en la construcción y previendo que no se fuera a suscitar otro accidente como el que ya había acontecido, dispuso que se aplicaran los recursos necesarios para que la capilla se edificara dignamente, para ello aplicó los bienes producto del intestado de dos hermanos presbíteros que habían fallecido recientemente los sacerdotes Ignacio y Nicolás de Ayala.

Por las descripciones, se trataba de una muy pequeña capilla, levantada a extramuros de la ciudad, la que pronto se hizo de un numeroso culto entre los feligreses y servía de ayuda de parroquia para sepultar algunos muertos, y aunque no se había destinado un área para panteón, seguramente dispuso de los grandes solares que se levantaban a sus lados.

UN ORIGEN IRREGULAR

En 1779 se levantó una información pericial por orden del caballero Teodoro de Croix, Gobernador y Capitán General de las Provincias Internas, derivado de una Real Cédula expedida dos años antes para investigar  algunas prácticas que se consideraban entonces irregulares en perjuicio del templo de la Compañía de Jesús.

Tal parece que el deán Francisco Gabriel de Olivares, quien años después sería nombrado obispo de la diócesis, había introducido algunos cambios en la tradicional peregrinación anual de la virgen de la ermita de Nuestra Señora de los Remedios, pues dejó de llevarse al templo de la Compañía para ser recibida en las pequeñas capillas de San Miguel Arcángel y de Nuestra Señora de Santa Ana.

De esta controversia de descubrió que por lo que respecta a la capilla de San Miguel, esta se había edificado, desde principios del siglo XVIII, sin contar con la Real Cédula, que otorgaba el permiso del Regio Patronato Indiano para la construcción de nuevos templos, por lo que la construcción había sido a todas luces indebida.

SAN MIGUEL Y EL CARMEN

El 26 de enero de 1911 por disposición del señor arzobispo de Durango Dr. Francisco de Paula Mendoza y Herrera, se entregó al padre carmelita Hipólito Delgado, la antigua capilla de San Miguel Arcángel, a la que se le añadió el nombre de El Carmen, para que allí se establecieran en Durango los frailes de la orden del Monte Carmelo.

Casi dos meses después se iniciaron las obras de reconstrucción de la capilla, para hacerla funcional a los requerimientos de los frailes carmelitas. Se demolió por completo la antigua capilla y se dio comienzo a la edificación de un templo completamente nuevo, más amplio y funcional.

La construcción se realizó en un tiempo verdaderamente breve, considerando las características y dimensiones de la construcción, pues según reza una inscripción en el frontón de la iglesia, este se concluyó el 25 de marzo del año siguiente de 1912, con el nombre de templo de San Miguel y El Carmen.

El templo permaneció bajo el cuidado de los padres carmelitas hasta que se trasladaron al Santuario que levantaron bajo la advocación de Nuestra Señora de Fátima y el Carmen, por lo que la capilla que administraban, de nueva cuenta pasó a la conducción del clero secular, reduciéndose su nombre a templo de San Miguel, como hasta la fecha se conoce.

PARA MUY OBSERVADORES

  • El nicho central del altar mayor se encuentra remetido, como excavado en el muro, lo cual le da bella sensación de profundidad, a la que contribuye en gran medida la pintura de la pequeña bóveda, que asemeja un cielo nublado, sobre el que se posa la enorme imagen de Jesús crucificado.
  • La clave o piedra central del arco del nicho principal del altar mayor, se encuentra labrado el escudo de los carmelitas, a los lados una inscripción en latín tallada en la cantera, hace presumir que este nicho antes era ocupado por una imagen de Nuestra Señora del Carmen.
  • Uno de los vitrales representa el emblema de la orden carmelita ¿podrá descubrirlo?.
  • Otros vitrales presentan los anagramas de José y María, ¿logrará identificarlos?.
  • El antiguo baptisterio ha sido suplido por un sobrio oratorio dedicado a los Santos Mártires del Obispado de Durango. ¿Sabe cuál de ellos fue sacrificado en Durango en 1927?.
  • En el nicho superior del altar mayor se conserva una pequeña y muy bien lograda imagen de San Miguel Arcángel, posiblemente se trate de la imagen que se veneró desde el siglo XVIII en este lugar. Es una escultura de gran belleza.

COMO LLEGAR

EL Templo de San Miguel se ubica en las esquinas de las calles Pino Suárez y Pasteur en pleno Centro Histórico. Desde la Plaza de Armas diríjase por la avenida 20 de noviembre hacia el oriente, tres cuadras hasta llegar a la calle de Pasteur, aquí de vuelta a su derecha, al fondo podrá observar las torres características de este templo, como un bello remate visual de la calle, para llegar camine en esa dirección dos cuadras más.

¿SABIAS QUE…?

La bella cruz veleta de fierro forjado, que por años caracterizó la fachada del templo de San Miguel, fue derribada por el viento en el año 2003.

Casa de Gobierno

CASA DE GOBIERNO:  UN PATRIMONIO DE DURANGO

APUNTE HISTÓRICO

Ubicada en el centro de la ciudad, la Casa de Gobierno, debidamente restaurada y adaptada, se destina ahora para el servicio público, representando una muestra de la riqueza arquitectónica de la ciudad. Originalmente fue de Joaquín Alcalde y Amatrain, rico minero y comerciante de Santiago Papasquiaro, quien la mandó construir en 1787.  De la casa original del siglo XVIII, se conservan algunos vestigios. Hacia el segundo tercio del siglo XIX el entonces gobernador Juan Hernández y Marín, la reedificó para su vivienda; en 1876 la vende aun sin concluir. Entonces se transforma y adquiere las características que conserva. Todavía afines del siglo XIX se reconstruye una vez más. A principios del siglo XX se adaptó para otros usos, aquí estuvo por varias décadas la prestigiada Academia Comercial Pedro Chávez. La parte posterior se destinó entonces para bodegas y tálleres  industriales. En 1987 es adquirida por el Gobierno del Estado, siendo rescatada y restaurada en dos etapas bajo la dirección del Ing. Francisco Mendivil Ayón, la primera que permitió intervenir el área habitación de la casa, se efectuó de 1987 a 1989, y la segunda etapa que rescató la antigua área de servicio, se intervino entre 1990 y 1992.

LAS HABITACIONES PRINCIPALES

El Salón de Recepciones destaca por su piano de cola, que se magnifica con el reflejo del espejo monumental y el óleo de La Asunción de María, del pincel de Augusto Santaella, posiblemente de fines del siglo XVII. Complementan el espacio algunos juegos de sala del que destaca el conjunto compuesto por un sofá, dos sillones y seis sillas de la segunda manifestación del estilo Queen Anne, distinguido por sus patas de tipo cabriole, con terminación de alto tacón-chambrana. Aquí también encontrará un bello banco sin respaldo, que usan los obispos en algunas funciones pontificales, conocido como faldisterio, de estilo neoclásico,  con patas estriadas en caracol.

La Sala de Descanso contigua, destaca por un óleo de gran formato anónimo posiblemente del siglo XVIII que representa a San Bruno, , además también encontrará un par de muebles de estilo Isabelino del periodo Imperio de estructura maciza y cúbica. Otros muebles complementan la sala, siendo significativos cinco pequeños cuadros al temple.

En la Recámara Mexicana, podrá observar una cama king size con dos cabeceras individuales ingeniosamente unidas y dos buroes, el mueble, mexicano de la época porfirista es de estilo neoclásico. Destaca en la pieza un armario del siglo XIX de estilo boulle, de líneas sencillas con un sobrio y bien logrado frontón neoclásico, así como dos tocadores mexicanos de ese mismo siglo con cubierta de mármol; el más pequeño de estilo neoclásico, el otro de carácter popular, influido por lo muebles de la época, producidos en San Luis Potosí. Se encuentran también dos muebles de reposo fuera de contexto, de estilo isabelino español en forma de góndola tipo chaise-longue de respaldo bajo, uno de ellos con brazos en forma de cisne y patas con motivos florales, y el otro con brazos en forma de cuerno de la abundancia y patas en forma de garras y motivos florales. El óleo de la sagrada familia al centro del cuarto da el toque  perfecto al espacio.

La Recámara Francesa formada por dos camas de tipo góndola, de fastuosidad aparente con grandes curvas características de los muebles del periodo imperio; complementa el juego una consola de noche de estilo segundo imperio, muy estilizada, apoyada sobre cuatro patas con terminación de garras, el mueble aunque pequeño, es solemne e imponente, no deje de verlo. Las pinturas al óleo con personajes femeninos ayudan a fortalecer la atmósfera del lugar.

El Gran Comedor se distingue por su imponente mesa de grandes dimensiones, para 24 comensales y los dos imponentes óleos anónimos que representan a los arcángeles  San Rafael  y San Gabriel.

El Despacho de C. Gobernador se construyó en el espacio que ocupara la capilla de la casa del siglo XIX, aunque el mobiliario en lo general es reciente, funcional para el uso destinado, destacan algunos muebles del lugar como el escritorio y su sillón de estilo isabelino, con laqueado de muñeca que permite ver la veta de la madera. En el pequeño vestíbulo formado por las columnas de cantera, encontrará la mesa escritorio que fuera del despacho del gobernador Gral. Juan Manuel Flores de un estilo ecléctico, que lo mismo mezcla, elementos barrocos, con el toupie del estilo Luis XIV y con el estriado Luis XVI; podrá apreciar allí mismo un excelente atril de madera labrada de origen europeo de fines del siglo XVII o inicios del XVIII, así como un biombo de dos cara de cuero repujado y dorado de origen mexicano, del periodo colonial. El retrato del gobernador Juan Hernández y Marín, uno de los propietario de esta casa.

La Capilla se reconstruyó en el lugar donde se supone estuvo el oratorio de la casa de origen colonial. El altar de estilo neoclásico dedicado a la Asunción, posiblemente fue realizado a fines del siglo XIX o principios del XX. Destacan en este recinto dos óleos de origen anónimo de buena factura uno de San Francisco de Paula y el otro de San Ignacio de Loyola.

Las Recámaras Españolas. Ubicadas en el patio interior, se caracterizan por sus camas de estilo burgués del periodo neoclásico sin que se puedan considerar como obras cortesanas, sino más bien populares con sus cabeceras y pieceros formados por pares de columnas octogonales. En cada recamara se conservan dos armarios, uno de tipo ropero y otro de luna. Además en una de ellas se conserva un pequeño tocador.

LOS PATIOS

La casa cuenta actualmente con seis patios, el principal caracterizado por la sensación de hundimiento que le da el desplante elevado de la casa, pues para transitar por los corredores en necesario subir algunos escalones desde el nivel de el zaguán; el llamado Jardín del Portal que corresponde a la huerta chica de la antigua casa colonial, que permitía acceso discreto al Cuarto de Letrinas ubicado al fondo. Un pequeño patio conocido como De los Vitrales al que se accede desde el corredor del portal interior sirve de paso a la Capilla y al Patio Interior de la casa, en este ultimo, ahora ambientado con una bella fuente adosada y con un elegante y pequeño vitral de la factura del maestro Guillermo Bravo, disimula perfectamente la ventilación de los baños de las recamarás españolas, es común que, por lo acogedor, el ejecutivo realice diversa comidas y reuniones de trabajo con grupos reducidos. Al fondo con salida a la calle posterior se encuentra el ahora llamado Patio Francisco Zarco, que corresponde a la antigua área de servicios de la casa. El corredor oriente y sur, son nuevos y se agregaron la casa durante la segunda  restauración de 1990. este patio por su capacidad es marco para la realización de numerosas reuniones de trabajo que preside el Sr. Gobernador.

PARA MUY OBSERVADORES

  • Una de las columnas del Patio Interior en su parte media, esta hueca, posiblemente fue un escondrijo. ¿podría descubrirlo?. Es muy fácil, golpéela suavemente en sus caras como se prueba a las sandías, notará el sonido apagado cuando localice este hueco en forma de cuadro.
  • En la Recamará Francesa se localizan dos camas de tipo góndola, una de ellas es del periodo Imperio de estilo trouvadour realizada en el siglo XIX, la otra es una casi perfecta copia. ¿Podría diferenciarlas?.
  • En la Capilla se encuentra una de las construcciones subterráneas de la casa, para conocerla observe por detrás del altar, el piso de vidrio permite ver un original sistema de cimentación y desagüe. Este se construyó porque el suelo arenoso no soportaría el peso del altar. El espacio tiene iluminación, solicite que se encienda para que aprecie mejor estos pequeños arcos subterráneos.
  • En la Recamara Francesa se conservan dos pequeños cuadros de aves realizados en una técnica muy rara llamada arte plumario. ¿Los podría identificar?

LEYENDAS

Se cuenta que en esta casa funcionó una imprenta clandestina durante el movimiento cristero, donde se imprimían panfletos y libelos de apoyo a los insurrectos. Desde aquí operaba uno de los famosos grupos Bi-Bi, integrado por mujeres informantes, que usaban las enaguas para surtir de pertrechos y municiones a los alzados.

Otros relatos dicen que por esta casa pasó un túnel que se dirigía a San Agustín y que sirvió durante la cristiada  de refugio para los sacerdotes.

DESCUBRIENDO NUESTRO PASADO

  • En el Jardín del Portal al fondo observará que la pared hacia el norte dobla, creando un pequeño recoveco con el muro colindante, este diseño permitía hacer más discreto el acceso a Cuarto de Letrinas de la casa.
  • La búsqueda de los legendarios túneles de Durango, provocó la destrucción del Cuarto de Letrinas. La bóveda subterránea que se conserva, es reciente y se construyó durante la segunda etapa de restauración en 1990, desapareciendo detalles como el original sistema de ventilación a la azotea.
  • En el pequeño Jardín de los Vitrales, ubicado a la entrada de la capilla, se encuentran dos vitrales emplomados realizados por la empresa Vidart en 1988, el primero de ellos diseñado por el Arq. Andrés Ortiz, representa al Venado Cola Blanca, especie en peligro de extinción propia de Durango; el otro reproduce el Escudo de Durango.
  • El altar de la Capilla, no corresponde al original de la casa. El que puede admirar fue rescatado de las ruinas de la Hacienda de El Ojo y trasladado a este lugar en 1989.

PARA LOS OBSESIVOS

Cuando la casa fue abierta al público se decoró con mucho detalle, en la ornamentación se usaron quince lámparas, (10 de mesa, 3 de pie y dos de pared), se colocaron en los diversos recintos y salones 12 candiles, además de 131 objetos decorativos originales, entre floreos, porcelanas, alhajeros, dulceros cajas de música, figuras de bronce, platones, etc.

TIPS ¿DÓNDE ESTÁ?

  • La Casa de Gobierno se encuentra en la calle Bruno Martínez 143 norte, a casi cinco cuadras al norte de la Plaza de Armas.
  • Si no se encuentra despachando el Sr. Gobernador, se puede visitar en horas de oficina, previo permiso que se puede obtener allí mismo.

Catedral

La Catedral del Durango

UN POCO DE HISTORIA

La Catedral Basílica Menor de la Inmaculada Concepción se encuentra ubicada justo en l centro de la ciudad de Durango, frente a la plaza de Armas, lugar que ocupa prácticamente desde la fundación de la ciudad en 1563, aunque este edificio no se trata del que se construyera entonces.

La primera iglesia estaba construida de adobes con un techo de paja, fue puesta bajo la advocación de la Asunción de la Virgen y sirvió como parroquia a los primeros habitantes de la villa. Al crearse el Obispado de la Nueva Vizcaya en 1620, el templo se convirtió en catedral dedicándose a la Inmaculada Concepción que todavía conserva. En 1634 la iglesia se incendio en las celebraciones de Corpus Christi, por lo al año siguiente se empezó la construcción de una nueva iglesia en el mismo sitio, aunque las construcción fue muy lenta.

En 1695 luego de muchos problemas en la construcción a fines del siglo XVII se impulsó una nueva etapa de construcción a cargo Mateo Núñez quien fue traído exporfeso de Guadalajara quien propuso rehacer el cuerpo de la iglesia con bóvedas, para 1721 el maestro José de la Cruz, que sucedió a Núñez, había comenzado la torre poniente y terminado la portada principal, había alargado la iglesia e hizo la sacristía, la sala capitular y la casa anexa que se conocería como De la Haceduría. Entre 1738 y 1741 se levantaron las bóvedas de las naves laterales a la altura de la nave central y se construyó la cúpula. También se hizo entonces el primer cuerpo de las portadas laterales, terminadas por Pedro de Huertas, en 1764. Con la torre oriente construida a finales del siglo XVIII, la catedral tomó gran parte de su fisonomía actual.

Entre 1841 y 1844, la Catedral fue reformada en su interior. Se cambió el coro a atrás del altar mayor, y retiraron los altares de madera construido en la época colonial, sustituyéndose por los de cantera de acuerdo al gusto de la época.

CONOCIENDO EL EDIFICIO

La portada principal es de dos cuerpos y un remate. Sus símbolos e imágenes son en torno a la virgen Maria como de hecho también lo son las portadas laterales.

A los lados de la puerta principal se encuentran, enmarcado por columnas de cantera, la representación de los dos santos pilares de la iglesia católica, La puerta esta enmarcada por dos columnas corintias y un nicho con la escultura de San Pedro a la izquierda y otro con San Pablo a la derecha. El arco de la puerta esta decorada con una figurita del Niño Dios, de cabello largo y con túnica, lleva una canasta en la mano derecha.

Arriba de la puerta se encuentra una ventana donde anteriormente estuvo la imagen de al Virgen, al lado izquierdo están San Juan Bautista y San Joaquín y al lado derecho Santa Ana y San José. Al centro del remate se encuentra el escudo nacional que sustituyó el escudo real de la corona española. Arriba corona la fachada una cruz con veleta fabricada en hierro forjado en Sevilla, al igual que los balcones de toda la catedral.

Las dos portadas laterales son similares: a los lados de las puerta se encuentran las representaciones de los cuatro evangelistas entre columnas cubiertas de follaje, San Juan y San Lucas del lado poniente y San Mateo y San Marcos del oriente. En la parte superior aparece una ventana al centro de cada portada y a sus lados se encuentran los nichos con las imágenes de los patronos menores de la catedral: San Mateo y San Jorge del lado poniente y Santa Bárbara y Santa Petronila del oriente.

 

VISTANDO EL INTERIOR

En los altares de las capillas laterales se encontraran bellas imágenes de algunos santos de venerados en Durango. En el altar dedicado de San Mateo, patrono menor de la catedral se puede ver el escudo de Durango esculpido en la cantera.

El altar del Santísimo, fue el lugar donde oro S.S. Juan Pablo Segundo en su visita a Durango. Las imágenes de san Antonio de Padua, y la Purísima Concepción posiblemente provengan del viejo convento franciscano desaparecido.

En el altar de san José, se encuentra una imagen de madera estofada aparentemente de origen sevillano. Allí mismo se encuentra también la escultura en madera de san Benito de Filadelfio o de Palermo, cuya reliquia se encuentra en la catedral, adornado con cordones multicolores en espera del cumplimiento de favores. En la capilla de San Pedro se encuentra también una escultura de San Pablo, y otra de San Lorenzo llevando en la mano la parrilla en la que fue martirizado.

Destaca por su belleza la imagen de la Inmaculada Concepción que se ubica en el altar mayor, traída para esta Catedral en el siglo XVIII, y aunque algunos dicen que se trata de una pieza de madera estofada, desde la distancia se puede observar la curvatura características de las grandes esculturas de marfil talladas en colmillos de elefantes, mamut o mastodontes.

La sillería del coro que se ubica tras el altar mayor, posiblemente de origen guatemalteco, fue construida entre 1687 y 1689, puede visitarse subiendo por las escaleras laterales al altar mayor y traspasando las pequeñas puertas de acceso. Esta sillería es una muestra de la riqueza ornamental que tuvo la catedral durante al época colonial. Los respaldos corresponden a treinta y tres figuras de santos destacando al centro san Francisco Javier.

Siguiendo el recorrido se encuentra la capilla de la Santísima Trinidad con   las imágenes de madera a los lados de Santa Bárbara, patrona de Durango contra los rayos y tempestades, y Santa Petronila, de quien se conserva una reliquia. Se encuentra también el gran tenebrario de ébano con incrustaciones de hueso, usado desde 1737en las ceremonias de la Semana Santa. En la siguiente capilla se encuentra la Virgen del Rosario con Santo Domingo. Luego la capilla de San Juan Nepomuceno, patrono de los canónigos de la catedral. En la capilla siguiente esta la escultura atribuida a Felipe Ureña, de San Jorge patrono de la ciudad de Durango contra los alacranes, desde 1749. La capilla de la Virgen de Guadalupe tiene un óleo pintado por Andrés López en 1800.

En la antesacristía se encuentra otra pintura de la Virgen de Guadalupe, firmada por José de Ibarra. En la sacristía se encuentran las bóvedas pintadas al fresco a mediados del siglo XIX con escenas de la Glorificación del Cordero y Pentecostes. Se puede apreciar también cuatro grandes oleos de la vida de Cristo pintados por Juan Correa en 1689. Allí mismo puede observarse una curiosa pintura de San Jorge, luchando contra el Dragón, este cuadro seguramente fue pintado para la Catedral, pues si se observa con detalle se podrá descubrir que en la escena aparecen cuando menos siete alacranes.

El patio anexo es el patio principal de la casa de la Haceduría de la Catedral, en la escalera que conduce al segundo piso se puede apreciar una excelente reja de fierro forjado con su chapa original realizada en Sevilla y traída para la Catedral de Durango a mediados del siglo XVIII, en la planta alta destaca la fina puerta de la sala capitular y la reforzada puerta con sus dobles chapas coloniales de la haceduría.

PARA CURIOSOS

  • En las puertas laterales de la catedral aparecen tallas en madera de cuatro doctores de la Iglesia, San Gregorio y San Ambrosio del lado poniente y San Jerónimo y San Agustín en el oriente.
  • En los frisos de las dos portadas laterales aparecen los símbolos de la letanía entre el follaje. Al poniente, de izquierda a derecha: el sol, el olivo, la estrella del mar, la fuente, el templo, la corona, la torre de marfil, el pozo de sabiduría, la puerta del cielo, el racimo de uva, la luna; en la portada oriente: el lirio, la paloma, el arca de la alianza, la nave que lleva a puerto seguro, la palmera, la corona, el cedro del Líbano, la escalera, el espejo de justicia, la azucena de la pureza, la rosa mística.
  • Al centro de las cornisas aparece Dios Padre y el Espíritu Santo como paloma.
  • Sobre la cornisa en la azotea se encuentra la imagen de la Purísima Concepción que probablemente se encontraba en la portada principal.
  • En toda la cornisa de la azotea se encuentran doce ángeles que sostenían símbolos marianos.
  • En la cúpula aparecen ocho ángeles, cada uno de estos lleva una letra de las palabras AVE MARIA. Los azulejos de la cúpula forman hacia el lado sur la figura del sol, hacia el norte la luna, a los otros lados dos cruces y las estrellas.
  • Al fondo de las naves laterales se encuentra un órgano en cada una, el del lado oriente fue construido en Puebla a principios del siglo XVIII; el del lado poniente fue hecho en Sevilla en el siglo XIX.

LEYENDAS

Sobre la Catedral existen varias leyendas, señalamos las dos más populares. La monja de luna y el confesionario que movió el diablo.